El juego se desarrolla sobre 6 puntos distribuidos en círculo, con 15 líneas posibles para conectar.
Cada jugador tiene un color asignado y, por turnos, traza una línea entre dos puntos que aún no estén conectados.
Regla de derrota: Pierde inmediatamente el jugador que trace una línea cerrando un triángulo cuyos tres lados sean de su propio color.
Los triángulos formados por líneas de colores combinados son seguros y no causan derrota.
Dato curioso: Por el Teorema de Ramsey ($R(3,3)=6$), en este tablero es matemáticamente imposible empatar; siempre habrá un perdedor al completarse la partida.